Localización primaria e histología
Las notas sobre patología y exploraciones deben identificar la localización anatómica exacta y el tipo de tumor.
Una revisión estructurada sobre los cánceres de la cavidad bucal, la faringe, la laringe, las glándulas salivales y otras localizaciones relacionadas de la cabeza y el cuello, prestando especial atención a las vías respiratorias, la deglución, la nutrición, la radioterapia previa y la viabilidad quirúrgica.
La evaluación del cáncer de cabeza y cuello debe ser específica para cada localización. Un tumor laríngeo, un tumor de la cavidad bucal, un carcinoma nasofaríngeo y un tumor maligno de las glándulas salivales pueden requerir preguntas muy diferentes, incluso cuando el paciente los describe a todos como «cáncer de garganta».
El documento está organizado de tal forma que el médico pueda comprender la localización principal de la enfermedad, si es local, regional o metastásica, y si existen problemas urgentes relacionados con las vías respiratorias, la nutrición o las infecciones que requieran atención local antes del viaje.
Las notas sobre patología y exploraciones deben identificar la localización anatómica exacta y el tipo de tumor.
En determinados centros, la información relacionada con el VPH/p16 o el VEB puede influir en la interpretación y en las conversaciones sobre el pronóstico.
Se documentan la traqueotomía, la sonda de alimentación, el riesgo de aspiración, la pérdida de peso y la capacidad para tragar.
Se enumeran por orden la cirugía, los campos de radioterapia, la quimioterapia, la inmunoterapia y las fechas de recidiva.
Las resonancias magnéticas y tomografías computarizadas del cuello, así como las tomografías por emisión de positrones combinadas con tomografía computarizada y las pruebas de imagen torácicas, ayudan a determinar la extensión local, la afectación ganglionar y la metástasis a distancia.
La consulta clínica incluye cuestiones relacionadas con el habla, la deglución, el dolor, la nutrición y la apariencia.
Cada uno de los puntos que figuran a continuación influye en cómo se interpreta el archivo, en lo que el médico puede responder y en si se necesitan documentos adicionales antes de dar una respuesta responsable.
La revisión distingue entre los tumores de la cavidad bucal, la orofaringe, la hipofaringe, la laringe, la nasofaringe y las glándulas salivales.
La obstrucción de las vías respiratorias, las hemorragias, la aspiración y la desnutrición grave pueden influir en el momento adecuado para viajar y en si el viaje es seguro.
Es fundamental conocer la dosis y el campo de radiación previos antes de abordar cualquier opción de reirradiación o de control local.
Se revisa la enfermedad recurrente o metastásica teniendo en cuenta tratamientos previos con platino, inmunoterapia y opciones de terapia dirigida, cuando proceda.
La mayoría de los retrasos se producen cuando el diagnóstico se describe verbalmente, pero el expediente carece de fechas, informes, pruebas de imagen, resultados de anatomía patológica o la recomendación actual del especialista. Se solicitan los documentos que figuran a continuación antes de que el expediente se considere listo para su revisión.
La página no presenta una visita al hospital ni un plan de viaje como opciones automáticamente adecuadas. Cualquier consulta relacionada con Cuba queda supeditada a la revisión del historial clínico actual por parte de un médico.
Los problemas relacionados con las vías respiratorias, las hemorragias, las infecciones y la nutrición deben estabilizarse a nivel local antes de planificar el tratamiento internacional.
El caso puede requerir la intervención de oncología, otorrinolaringología, cirugía maxilofacial, radioterapia y coordinación nutricional.
Los debates relacionados con Cuba solo se abordan una vez que se ha comprendido el contexto preciso de la enfermedad.
La coordinación internacional nunca debe retrasar la atención de urgencia. Si se da alguna de las siguientes circunstancias, el paciente debe ser evaluado primero a nivel local.
No. Explica cómo está organizado el expediente para su revisión. La idoneidad, la vía de administración, el momento adecuado y la seguridad solo pueden ser determinados por los médicos tras revisar el historial completo y actualizado.
Un resumen resulta útil, pero no es suficiente para la mayoría de las revisiones oncológicas. Por lo general, se necesitan los datos de patología, las pruebas de imagen, el historial de tratamientos, los resultados de laboratorio y la última nota oncológica.
El n.º Cuba Health Assist se encarga de coordinar los registros, la comunicación, el apoyo en la traducción y la logística. Las decisiones médicas siguen siendo competencia de los médicos colegiados y del equipo que atiende al paciente.
El equipo solicitará los informes que falten antes de dar el caso por listo. De este modo se evita que el paciente reciba una respuesta poco sólida o poco realista.
No. Los síntomas graves o que empeoran rápidamente requieren, en primer lugar, atención de urgencias o oncológica local. La coordinación internacional no es un servicio de urgencias.
Un coordinador se encargará de organizar la información médica y orientará sobre el siguiente paso según la revisión de un especialista. El proceso está diseñado para ser transparente, clínicamente prudente y documentado por escrito.